Unas vacaciones junto al mar
Sólo tengo dos días libres para elegir un lugar donde pasar este delicioso verano. Muchas personas detestan esta estación del año. “El sol te da cáncer a la piel”, “¡Que horrible! no dejas de sudar”, “las oficinas son infierno”, “en la playa te llenas de arena, “el mar esta contaminado”, son algunas de las frases que escuchas a diario. Sin embargo, a mi me encanta el mar y que mejor época que el verano para disfrutarlo. Algunos prefieren ir a la playa en invierno y caminar. Pero a mi me encanta caminar en la tarde por la playa, con el sol acompañándome hasta verlo ser devorado por aquellas aguas sin fin. Atribuyo mi gusto por el mar a mi signo, soy libra y mi elemento es el agua, bueno eso es lo que dicen. Está decidido, una playa del mundo es mi destino, ahí voy.
Manos a la obra. Primero elegir el lugar. Viendo algunas revistas de viaje me llama la atención un lugar “Haga turismo en Cancún”, se titula el artículo. Lo leo por completo y quedo fascinada, tiene todo lo necesario para divertirme estos dos días. Mi misión es divertirme sin parar y la llamo: ¿Cómo visitar Cancún en dos días y no dejar de divertirme en el intento?
Luego de un viaje no muy prolongado, llego a uno de los lugares más famosos por sus increíbles playas pertenecientes al mar Caribe. En el aeropuerto a un mar de personas, todos vestidos con shorts cortos y sandalias. Al salir de allí tomo un taxi, le pido me lleve al hotel que en la revista recomendaban. “Viene hacer turismo”, me pregunta el taxista. Sí. “Va a quedar encantada con nuestras playas”.
El sol en Cancún brilla en todo su esplendor. Bajo del auto, le agradezco al taxista, por todas las recomendaciones que me dio para pasarla bien en mi corta estancia. En hotel me atiende una amable señorita “la 208 y me da una llave”. Subo por el ascensor, no me preocupo en arreglar mis cosas, tengo poco tiempo. Me ducho, siempre es bueno después de un viaje, y pongo mi ropa de baño. Salgo del hotel con la revista en la mano, ella será mi guía. Son muchas y variadas las actividades que puedes realizar en Cancún y todas ligadas al mar. Estoy muy emocionada.
Mi primera actividad a escoger son los deportes acuáticos. Me animo por el parasailing. Un muchacho se encarga de colocarme un paracaídas, me explica como es la dinámica de este deporte y pone en marcha la lancha. Siento como el viento y la brisa marina van acariciando mi cuerpo mientras me elevo. La vista desde aquí es maravillosa. ¡Este deporte es más emocionante de lo que creen!, le digo al muchacho. Luego de haber experimentado ese estado. Alquilo una moto acuática y recorro la tranquila laguna de Nichupté. Lo bueno del lugar es que los distintos hoteles localizados alrededor de las playas te prestan el servicio de alquiler de motos, lanchas, veleros y cualquier equipo de los deportes que aquí se practican. Dejando atrás mi paseo en moto, aprovecho que me hice amiga de unas chicas y nos vamos juntas a esnorquelear al Parque Natural Garrafón en Isla Mujeres. Sus aguas cristalinas con hermosos arracifes de cuatro metros de profundidad, nos permiten disfrutar de la variedad de peces exóticos y de las formaciones coralinas. Esta visita a la isla me ha dejado impresionada, además de sosegar mi espíritu. Me despido de mis nuevas amigas, en la noche hemos quedado de vernos, para gozar de la vida nocturna que te ofrece Cancún.
Es casi hora de almuerzo, busco un lugar donde comer. Encuentro uno, ordeno uno de los platos del menú. Mientras espero, voy disfrutando de la vista de las playas. Terminando de saborear el delicioso almuerzo marino, me dirijo a una de las playas a descansar y seguir planeando mi viaje. Para aquellos que no les gusta improvisar, una variedad de botes navegan por las aguas de Cancún ofreciendo alguno de ellos, paseos a parques ecológicos, desayuno, comida y un recorrido para comprar recuerdos.
Después de un merecido descanso y una exposición de mi piel al sol, siempre cuidándome, recojo mis cosas y voy camino al acuario interactivo. Me gustan los delfines y aquí tú puedes nadar junto a ellos. Llegue al estanque donde se encuentran estas hermosas criaturas, el encargado me indicó que me colocara el chaleco. Listo a nadar. Es una experiencia encantadora y muy divertida. Se los recomiendo. Los encargados del estanque me dicen que hay otra sección en donde se da de comer a tiburones y si yo lo quería intentar. Pregunto si no es muy peligroso. Ellos explican que es muy seguro, ya que nos encierran en una jaula junto a un buzo experto, con todo el equipo necesario. Dos chicos de mi grupo y yo nos decidimos. Admito que estoy un poco nerviosa, entro a la jaula y comienzo a descender. Estando en el agua la sensación es distinta, el buzo me guía y alimento a los tiburones sin problemas. Al salir del agua me despedido de los encargados del acuario. Ya está apunto de anochecer, mejor voy al hotel a darme un ducha y prepararme para más tarde.
Llega la noche y con un grupo de mis amigas salimos a disfrutar de los bares, discotecas que ofrecen una variedad de música: reggae, salsa, rock, de todo. Nos decidimos por una disco o antro que tiene efectos especiales, rayos láser y un juego de luces estupendo. Los tragos exóticos del lugar son riquísimos, no puedes dejar de probarlos.
Abro los ojos ya amaneció, estoy en el hotel cansadísima. El hambre me mata, ya pasó la hora del desayuno. Bajo al restaurante del hotel y almuerzo un energizante almuerzo, lo necesito. Me tomo un momento para decidir cual sería mi último lugar por recorrer. No puedo irme sin conocer la zona arqueológica del lugar, pienso. Visito las ruinas Mayas, fascinada por el imponente destino turístico que representa el lugar. Pronto se hace de tarde. Tengo que regresar al hotel, sino perderé mi avión. Estando en el hotel acomodo las cosas en las maletas y me voy de Cancún, contenta de haber cumplido mi misión. Abordo el avión y ya estoy de nuevo en casa.

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