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Archivo: Enero 2008

RAFAEL NADAL TUVO QUE EMPACAR MALETAS ANTES DE TIEMPO AL SER ELIMINADO DEL ABIERTO DE AUSTRALIA

ilona 25/01/2008 @ 17:16

Después de su humillante eliminación del Abierto de Australia, a Rafael Nadal no le quedan muchas ganas de viajar a Perú para jugar la Copa Davis. Al parecer, quedar fuera de la final del primer Grand Slam del año, ha desmotivado a Nadal, quien se retiró por cuenta propia de la convocatoria para defender a España por el Grupo 1 de la Zona Mundial de la Copa Davis. En efecto, el entrenador del equipo nacional, Emilio Sánchez Vicario, fue el encargado de anunciar que Rafael Nadal no está dentro de la nómina que se ha convocado para representar a España entre el 8 y el 10 de Febrero próximos en territorio peruano. Sánchez Vicario dijo que le apena mucho que Nadal no viaje con la selección pero que comprende el estado de ánimo y los objetivos que se ha trazado el joven tenista. Como ex jugador, Vicario, recuerda las presiones a que son sometidos los jugadores y la dureza de la preparación física en estas instancias, cuando se disputan finales de grandes torneos y se quiere ser el número 1 del ranking ATP. En tal sentido, también aprovechó para anunciar que otro viajero que quedó fuera de la convocatoria es Juan Carlos Ferrero, ya que el tenista sigue una exhaustiva preparación para actuar en canchas rápidas, como todos sabemos, la Copa Davis se juega en polvo de ladrillo, algo que sacaría a Ferrero de su preparación. Sánchez Vicario, destacó además que este es un año especialmente difícil para cualquier tenista de elite, puesto que a los torneos de Gran Slam, se han sumado los Juegos Olímpicos de mediados de año, lo que ha apretado el calendario tenístico para todos, sobre todo por la diferencia horaria.

Con respecto a Rafael Nadal, debemos decir que fue sorprendido por un tenis bastante rápido y concentrado del francés Jo-Wilfried Tsonga quien lo aplastó en tres sets consecutivos. Sin duda se trata de una de las derrotas más humillantes del mejor tenista español del momento. De un tiempo a esta parte, se confiaba ciegamente en una final que reuniera a Rafael Nadal y a Roger Federer y, aun más, que Nadal derrotase al suizo en dicha final ya que se ha convertido en su bestia negra. Ahora parece que Federer tiene el camino allanado para la obtención del Abierto de Australia. Aunque es difícil confiarse cuando un tenista viene de atrás y mostrando tan buen tenis, sobre todo muestra gran concentración, recordemos que el último punto que significó la eliminación de Rafael Nadal, no lo celebró, fue después de darle la mano al español que recién mostró su contento. Esta actitud es típica de la concentración en un objetivo grande, parece que el francés ha viajado a Australia para obtener el título del torneo. Seguramente ese último punto sí lo celebrará en el instante. Pero volviendo al partido mismo, vimos a un Rafael Nadal impotente ante los balazos que metía Tsonga desde el fondo de la cancha, tanto en las devoluciones como en los saques. Estamos hablando de Rafael Nadal, un experto en la devolución de supuestos Aces, pero esta vez no pudo contestar los que le mandó el francés. Nadal sacó todas sus armas, corrió como nunca pero nada pudo hacer para un soberbio Tsonga que desde el fondo de la cancha estudiaba los movimientos de Nadal y hacía uso de la ley del mínimo esfuerzo, esto terminó de desesperar a Nadal quien trepaba a la red sólo para ser cocinado por el francés que lo pasaba con prestancia. El público en lo suyo, aplaudiendo las jugadas del francés que mostró un juego bastante maduro.

Lo que aquí sorprendió es que el francés ni siquiera llegó como cabeza de serie, favorito mucho menos. Un tibio puesto 38 en el ranking mundial de la ATP era su modesta carta de presentación, mientras que Nadal siempre llegó a la final o en todo caso quedaba en semifinales pero eliminado por Federer o Roddick, no menos. Estos partidos son así y el que se confía pierde. Quizá eso haya sido lo que marcó el destino de Nadal, porque al principio del encuentro con el francés se le vio confiado, medio autosuficiente, pero cuando las cosas se le pusieron cuesta arriba ya fue tarde para ensayar una reacción. Esta vez, el tigre Nadal no pudo rehacerse, ni siquiera aplicando toda la potencia de sus musculosos brazos, acusados en más de una ocasión de haber sido construidos en base a esteroides anabolizantes, pudieron derrotar el arco del triunfo galo.

LOS AUTOS QUE VIAJAN SIN MOVER SUS RUEDAS

ilona 22/01/2008 @ 16:30

Todos nos hemos visto atraídos alguna vez por los automóviles clásicos, eso magníficos coches que generalmente pertenecen a un gran coleccionista o como mínimo a una persona cuidadosa que solamente enciende el auto en alguna exhibición y nunca piensa en utilizarlo para movilizarse y mucho menos para embarcarlo en un viaje largo. En efecto, estos coleccionistas de automóviles antiguos siempre tienen sus autos de colección en perfecto estado de conservación y aparte tienen un auto común que lo usan para movilizarse y poder viajar incluso. Son generalmente personas adineradas que gustan de viajar a otros países para asistir a las exhibiciones que en esos países se concretan. Se fascinan observando modelos exclusivos de los cuales solamente hay unos cuantos en cada país, por ejemplo algunos autos curiosos de marcas conocidas que sacaron una edición limitada con tres neumáticos. Ese sí que es un objeto que cualquier coleccionista quisiera tener entre su colección privada.

 

            Evidentemente esta práctica demanda un buen espacio, además de una cuenta corriente poco menos que gorda. Lo más interesante del caso es que estos coleccionistas tienen su propio lenguaje automovilístico y disfrutan de ello. Por ejemplo, hace un tiempo conocí a un coleccionista que tenía un hermoso Mustang de los años sesenta, él se afanó en describirme el auto al revés y al derecho pero yo sólo recuerdo que era un Mustang rojo convertible y que tenía todas sus piezas originales, el timón brillaba como si nunca le hubiesen puesto un dedo encima y la radio era espectacular, con el tablero muy grande al igual que los números y esa vieja y gran aguja indicadora roja que se deslizaba sobre él sintonizando la frecuencia radial deseada. En un momento de la conversación, cometí la imprudencia de preguntar dónde estaba el reproductor de discos compactos. Mi amigo abrió los ojos, parecía que sufría un ataque de pánico y en seguida me increpó la impertinencia. Para estos coleccionistas, era impensable que un reproductor de discos compactos pudiese coexistir al interior de un automóvil, fiel testigo de la década del sesenta. Lección aprendida. Callar y escuchar atentamente.

 

            Traigo todos estos recuerdos en este artículo porque ayer vi en el noticiero una exhibición de autos clásicos que se llevaba a cabo en algún lugar de los Estados Unidos el cual no pude memorizar. Pero de seguro mi amigo Ronnie se encuentra inmerso en aquella y también es seguro que esté leyendo estas líneas en el transcurso del día, seguro recordará la anécdota del reproductor de discos compactos y debe esbozar una sonrisa a diferencia del día de la impertinencia. Vi que muchos coleccionistas viajaron desde varias partes del mundo, transportando con ellos sus autos. Por supuesto el auto de colección viajó en primera clase y sin un rasguño durante el periplo. Allí estaban en una sala gigantesca, mostrando orgullosos sus modelos clásicos, vi muchos de los llamados Muscles Cars, que fueron los autos fabricados del año 1960 al año 1972 aproximadamente y que se caracterizaron por tener una gran potencia en sus motores. También vi algunos de los llamados Vintage Cars que son los fabricados en los períodos comprendidos entre 1919 y 1930, años en que la industria de los autos despegó definitivamente. Sin duda se trata de un arte.

VIAJANDO POR CHINA, AQUÍ NOMÁS

ilona 18/01/2008 @ 19:58

Cuando uno escucha la palabra “china”, inmediatamente se circunscribe al ámbito regional de aquel milenario país y uno de los principales datos que uno tiene acopiado en el cerebro es que se trata del país con mayor densidad demográfica del mundo y que además goza de una vasta extensión territorial. Sin embargo, la maravilla de la naturaleza hace que nuestro cerebro siga trabajando en un segundo plano y traiga al fresco más datos que se asocian a esta palabra. Así, viene a nuestra mente, por asociación libre de ideas, que se trata de una cultura milenaria y que mantuvo una constante rivalidad con los japoneses a través de los siglos, también evocamos a los grandes pensadores y filósofos chinos como Confucio o Mao Tse. Además evocamos el desarrollo del pensamiento comunista teniendo en China a uno de sus principales abanderados en todo el globo. Pero nuestra mente no se detiene y sigue trabajando, ya a un nivel más personal si se quiere y, por ejemplo, quien escribe tiene presente la Gran Muralla China, sé que es una de las maravillas del mundo, pero además recuerdo que en una ocasión, el gran mago del siglo XX, David Copperfield, logró desaparecer una gran porción de la misma en un acto de magia que se pudo ver vía satélite en muchos países. En aquella ocasión, los que tuvimos la oportunidad de ver este gran acto de ilusionismo, quedamos perplejos al comprobar como gran parte de esta monumental construcción había desparecido de su lugar. Las imágenes que enviaba el satélite desde la órbita terrestre también mostraban que faltaba una porción que hacía segundos estaba allí. Será un secreto que siempre permanecerá entre sombras y ya dudo que sea pura ilusión óptica.

Pero mi mente no se detiene allí al escuchar la palabra “china” e inmediatamente salta en mi memoria un viaje que realicé a Perú hará cuestión de año y medio. No es que me haya encontrado con una colonia china o que haya visitado el barrio chino de aquel país o que un grupo de turistas chinos haya compartido el avión conmigo. Lo que sucede es que hay una moneda en Perú, que, sin dejar de pertenecer a su sistema monetario denominado sol, es apodada “china”. En efecto, es un hecho muy curioso a lo cual nadie me supo dar explicación en su momento. Recuerdo que mi curiosidad me llevó a plantear esta cuestión a personajes tan disímiles como lo podían ser un sacerdote o un policía peruano, ni los mendigos se salvaron de mis interrogantes pero nadie supo darme razón del origen de esta palabra. La máxima revelación que obtuve fue que antes de la palabra “china” hubo otro término que se empleó para denominar a esta fracción de moneda. En efecto, la palabra primigenia era “quina”, por lo cual no era difícil deducir de donde había venido “la china”. Entonces, sólo restaba por definirse de donde venía “la quina”, término que por supuesto había quedado en el más profundo de los rincones del cofre de recuerdos de los habitantes peruanos. No creo equivocarme al decir que consulté a más de un centenar de personas de toda condición social y menos del 10% recordaba el término “quina”. Me rendí pero me recreé mucho en la anécdota y quisiera compartir con ustedes en breves líneas como fue que tuve acceso a “la china”.

Como dije, viaje a Perú, la verdad con motivos netamente vacacionales. Mi objetivo era la capital y sus diversas construcciones virreinales, una etapa de la historia hispánica que particularmente me sedujo desde siempre. En ese sentido, Lima era un objetivo primordial pues había sido el centro del gobierno de la colonia española luego de la conquista de América. Debo situar al lector en contexto contando que la moneda oficial del Perú es el Nuevo Sol al que llaman simplemente Sol y sus fracciones son de 0.50 centavos de sol, 0.10 centavos de sol, 0.05 centavos de sol y 0.01 centavos de sol. También hay monedas de 2 soles y de 5 soles pero para nuestra historia importan las fracciones pues es la de la moneda correspondiente a los 0.50 centavos de sol la que denominan “china”. Por otro lado, debo decir que el pasaje en transporte urbano está en promedio a un sol y digo en promedio porque en el Perú preguntan hasta dónde va uno y según eso el pasaje puede elevarse tanto como 2 soles si es que se viaja hacia las periferias de la ciudad. Otra cosa curiosa es que hay cobradores además del chofer dentro del bus en cuestión y que a la vez hacen de voceadores gritando a voz en cuello la ruta que sigue su unidad de transporte. El hecho es que cuando uno va a viajar sólo por unas cuadras, quizá 10 o 15 como máximo el costo del pasaje es una “china” lo que queda acordado antes de subir con una frase muy jocosa “una china aquí nomás”.

LA AVENTURA DE LA SÍFILIS

ilona 16/01/2008 @ 20:23

Los viajes siempre significan nuevas aventuras y esto incluye también a las enfermedades. En efecto, muchas veces uno puede viajar y, sin saberlo, ser portador de alguna enfermedad o virus propio de determinada región, y ojo que esto vale en ambos sentidos del viaje, tanto de ida como de vuelta. Es decir, yo puedo llevar un virus que sólo se encuentre en España hasta otro país, ubicado en un continente con características distintas y también cabe la posibilidad de viajar sano y regresar de otro continente con un virus propio de esa región. Por ejemplo, ayer escuché que un nuevo estudio ha corroborado la teoría colombina del origen de la sífilis. Así es, hablamos de una de las enfermedades venéreas más temidas de la Edad Media y que diezmó gran parte de la población europea por aquellos tiempos. Paralelamente a esta teoría discurrían otras teorías que señalaban que el origen de la sífilis era tan antiguo como la civilización misma puesto que se habían encontrado restos humanos correspondientes al período neolítico que mostraban señales óseas de esta enfermedad. Sin embargo, al parecer, Cristóbal Colón y compañía se llevaron la sífilis a su regreso a Europa y todo hace indicar el origen indo americano de la enfermedad.

 

            Incluso ya se señala al primer culpable, Martín Alonso Pinzón, de haber fungido como transportador de la primera sepa del virus. No es difícil imaginar que estos viajeros vieron en las indias un paraíso sin leyes y dieron rienda suelta a sus bajos instintos en condiciones perfectamente antihigiénicas. Se impuso el instinto de conservación de la especie y muchas nativas fueron sometidas por los conquistadores que se sintieron con todos los derechos de propiedad. De una u otra forma, era un riesgo para la salud y sucedió lo que sucedió y no creo que sea casualidad que tan sólo tres años después del descubrimiento de América, se haya desatado la gran epidemia de sífilis en el continente europeo. Esto también podría incluirse en los elementos que forman parte del fenómeno que la sociología distingue como transculturización y en que dos culturas intercambian “conocimientos”. En este caso intercambiaron algo más que recursos propios de la región y algunas enfermedades fueron transportadas durante los viajes de ida y vuelta que se hicieron. Pero es lógico y consecuente que esto sucediera pues en la antigüedad las normas de salubridad brillaban por su ausencia y ni qué decir de los viajes, ni siquiera se tomaba en cuenta este punto. Diferente es ahora. Por ejemplo recuerdo que en una ocasión tuve que viajar al continente americano, más específicamente al Brasil y entre todos los papeleos típicos que preceden a un viaje, se me solicitó la constancia de una vacuna. En efecto, uno de los requisitos para viajar al Brasil era vacunarse contra la fiebre amarilla. Al parecer esta enfermedad es endémica en la región amazónica y se toman las provisiones para que dichas cepas no se trasladen a otro continente, lo que podría traducirse en su mutación y probablemente una falta de control ante el nuevo entorno de la enfermedad. Es más, creo que otras dos vacunas me fueron solicitadas pero la que más recuerdo es la correspondiente a la fiebre amarilla pues es una aplicación intramuscular bastante dolorosa, recuerdo que el hombro derecho me dolió durante varios días y no pude disfrutar a cabalidad de mis paseos por Sao Paolo y Río de Janeiro.

 

            Era comienzos de la década del 90 y Brasil resultaba un país bastante atractivo para visitar, no sólo por sus hermosos escenarios naturales sino por las actividades que allí se desarrollaron. Recordemos que los llamados deportes de aventura apenas y se estaban empezando a difundir y la globalización aún estaba en ciernes. Pero ya en las playas de Río de Janeiro se podía practicar deportes como el Parapente o el Puenting, que consistía en lanzarse desde un puente solo con una cuerda sujeta a un arnés de seguridad en el pecho. La primera vez que vi esta práctica, fue en un programa de la serie Ripley, Aunque Usted No Lo Crea, y era practicado por una tribu africana que se ataba la cuerda al tobillo solamente. No quiero ni imaginar los tirones que sufrían esos muslos en la zona de inserción en la cadera luego del movimiento de tirabuzón que efectuaban en la parte más baja del recorrido de la cuerda. Pero el principal atractivo de esa época fue el segundo festival de los llamados Rock in Río que increíblemente este año se trasladarán hasta nuestro país. Definitivamente ahora asistiré en perfectas condiciones pues aquella vez no pude alzar el brazo en donde me habían puesto la vacuna.

EXTRAÑA PAREJA ITALIANA

ilona 15/01/2008 @ 18:44

Cuando uno tiene la oportunidad de viajar, generalmente es para conocer de cerca lugares históricos o escenarios donde antiguamente se desarrollaron batallas que cambiaron el curso de la historia. Por ejemplo si se viaja a Francia, uno obligadamente debe visitar La Bastilla, epicentro de La Revolución Francesa. Si uno viaja a Italia, sería una locura no darse una vuelta por el Coliseo Romano o si uno pisa el mítico continente Africano, no puede dejar de visitar las Pirámides de Egipto, en fin, cada lugar tiene su propia historia y su propia mística, pero hay ocasiones en que un viaje se recuerda más por algún hecho o sucesión de hechos que quedan registrados en nuestra memoria. Me refiero a hechos actuales que transcurren ajenos a nosotros y que nos permiten observar ciertos comportamientos de algunas personas. En mi caso, debo comenzar diciendo que viajé a Italia hace un par de meses y tuve la oportunidad de conocer varios lugares, entre ellos el Coliseo Romano por cierto. Además cumplí mi sueño de niño y vi de cerca la Torre de Pisa. Recuerdo que de niño disfrutaba mucho con la escena de la película que llevara a la fama al finado actor Christopher Reeve, Superman. En aquel film, en una de las escenas, el superhéroe se encarga de enderezar la torre de Pisa junto con otras diabluras al ser víctima de una extraña fuerza que lo hace actuar así, como la antítesis de sí mismo. Lo gracioso era que, para coronar la escena, se veía un artesano en las inmediaciones que se vio obligado a rehacer todas las réplicas en miniatura que había estado fabricando para la venta a los turistas. El director logra un efecto en el espectador cuando al final de la película, Superman se encarga de enmendar todas las travesuras que había hecho y el artesano vuelve a aparecer, esta vez acompañado de decenas de réplicas de la Torre de Pisa pero enderezada en una vertical perfecta. Pues Superman vuelve a dejar el histórico monumento como siempre estuvo, con su archiconocida inclinación y el artesano, desconsolado, termina por botar su propio estante de estatuillas.

No puede resistir la tentación de traer a la actualidad este grato recuerdo de niñez pero ahora si quisiera entrar de lleno en el motivo de este post. Como dije, viaje a Italia y el viaje estaba programado para una duración de poco más de un mes ya que tenía la facilidad de quedarme en casa de unos amigos. Siendo así, decidí no alterar mucho mi rutina diaria de ejercicios y me matriculé en un gimnasio de la localidad donde pasaría la mayoría de días. Fueron mis propios amigos los que me recomendaron este centro deportivo sin siquiera pertenecer ellos al grupo de miembros. Sin embargo, las referencias eran de las mejores y decidí ir a investigar. El gimnasio en cuestión quedaba en un segundo piso y se abría paso sobre el fondo del terreno, la maquinaria era de última generación y el ambiente estaba muy bien distribuido, los camerinos estaban impecables al igual que las duchas. Con este primer vistazo, únicamente restaba averiguar el costo de la membresía por un mes. Como todo gimnasio, los costos se elevaban a menor tiempo de inscripción y se abarataban a mayor tiempo de la misma. En mi caso, no había alternativa y sólo haría uso de las instalaciones por un mes. Afortunadamente tuve la deferencia y la comprensión de una de las chicas encargadas de las ventas y por ser turista, me hicieron un precio especial. Todo estaba dicho y ese mismo día arranqué con mi rutina tradicional sin ayuda de instructores. Al poco de haber comenzado con mis ejercicios de estiramiento, vi que una pareja llegó al gimnasio. Se notaba que ambos hacían ejercicios regularmente, ella guardaba una figura muy esbelta y a la vez despachada y él era un mastodonte. En esos momentos no pensé que ambos serían objeto de estudio.

Con el correr de ese día y de los siguientes, noté que el tipo tenía una fijación con aquella mujer y prácticamente no la dejaba respirar. Cuando ella se iba al otro extremo de la sala del gimnasio en busca de alguna máquina, él cambiaba inmediatamente lo que estaba haciendo para escoltarla y quedarse cerca a la zona. Y si por algún motivo, algún chico le dirigía la palabra a su pareja, inmediatamente se acercaba a menos de dos metros para vigilar de cerca la situación. Además de estas escenas, los vi discutir en más de una ocasión y retirarse con su rutina de ejercicios a medio terminar. Era una relación bastante tortuosa y sabe Dios lo que sucedería en aquella casa. Pero el mayor misterio era cómo podían conservar aquellos cuerpos con tantos días de entrenamiento truncados y tantas desconcentraciones. Al parecer la relación recién había comenzado y prometía terminar muy pronto.

PASEANDO GRATIS POR EL CENTRAL PARK Y REVIVIENDO LOS ÚLTIMOS AÑOS DE LA MÚSICA DISCO

ilona 09/01/2008 @ 20:31

Cuando uno ve los precios del viaje y sobre todo los costos de éste, no puede hacer sino desanimarse. Estaba pensando en voz alta acerca del viaje que pienso realizar a Nueva York. En efecto, la ciudad del pecado es una de las más caras del mundo, amparada en su profunda condición cosmopolita y su casi visceral sentido de la diversión. Todos hemos visto, a través de los canales del cable, los programas que se basan en cámaras viajeras y nos muestran las bondades de varios destinos del mundo esperando por los turistas ansiosos de pasarla bien. Pues bien, Nueva York tiene más de uno de sus capítulos que, por una misteriosa razón, son protagonizados básicamente de noche. Efectivamente, seguro por eso Frank Sinatra cantaba a voz en cuello, “the city that never  sleeps” o la ciudad que nunca duerme. Y es que Nueva York es una ciudad donde uno puede divertirse hasta reventar. Entre casinos, discotecas y pubs uno tranquilamente puede quedar desfalcado en menos de una semana y no hablo sólo de ahorros en el banco sino también del físico. No sé qué cuerpo podría aguantar tanta juerga como bien me refieren las amistades que residen en la gran manzana.

 

            Ahora que digo la gran manzana, me viene a la mente la cantidad de temas inspirados en esta fastuosa ciudad. Por antonomasia el tema emblemático en todo reportaje será New York, New York en labios de Frank Sinatra, apodado “la voz”. Pero no es el único que popularizó este tema, Liza Minelli también se lo gritó al mundo entero en su versión del tema. Otra referencia importante de la ciudad del pecado es Manhattan, no solamente recordada por dar el título a la película de Woody Allen, créanme. Por ejemplo recuerdo el fabuloso tema instrumental titulado Manhattan Skyline bajo los arreglos y dirección del maestro David Shire. Este tema le dio un gran garbo a la banda sonora de la película Fiebre de Sábado por la Noche, protagonizada por el entonces esmirriado John Travolta y que recoge en su guión cuán importante fue la música Disco en el desarrollo de los clubes nocturnos y en general del circuito de la noche en New York.

 

Incluso desde el otro lado del Atlántico se han hecho composiciones inspiradas en la ciudad que nunca duerme. Tenemos el caso de los Pet Shop Boys con un éxito, fresco aún, titulado New York City Boy que pegó fuerte en pleno circuito londinense. Continuando con esta pequeña recapitulación de la relación existente entre Nueva York y la música, recuerdo que por los años de la música disco –fines de la década del setenta-, apareció un director de orquesta que revolucionó el mercado de la propia música Disco. Me estoy refiriendo a Walter Murphy, un arreglista y director que bautizó a su orquesta como La Big Apple Band, en honor a la ciudad referida. Y Murphy saltó a la fama justamente por hacer un gran arreglo a la Quinta Sinfonía de Beethoven, aventurándola en pasajes Disco, que matizaba con excelentes toques de Jazz y de Soul bajo una sólida estructura de compases Funk a los que ni el rockero más recalcitrante pudo resistir. No creo equivocarme al decir que fue la primera pieza sinfónica clásica llevada a un estilo tan comercial y tan disímil, al menos a priori.

 

Si uno quiere ahorrar dinero viajando a Nueva York, lo más sensato será tomar uno de los paseos gratuitos por el Central Park que el municipio de esta ciudad ofrece como piedra angular del viaje. Durante estos recorridos se tiene acceso a la historia del parque, los deportes que se han practicado en este y se puede visitar el Castillo Belvedere en Vista Rock. Todo en aproximadamente una hora y media. Eso sí, asegúrese de llevar un reproductor de música digital con mucha música Disco para revivir el espíritu de los últimos años de la década del setenta.