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Archivo: Septiembre 2007

Visita al Parque Nacional del Palmar

ilona 04/09/2007 @ 00:05

Me gusta tomar fotografías, había llevado hace unos años un curso de fotografía y revelado tradicional. En una pequeña habitación de mi casa había acondicionado todo para tenerlo como lugar de revelado. Toda mi familia había pasado por el lente de mi cámara. Me volví una persona más viajera, siempre me gustó hacer turismo, pero con mi cámara en mano era diferente. Poder capturar esas imágenes que a veces en la memoria se pierden, era para mí lo mejor. Mi habitación estaba llena de fotografías a color y en blanco y negro. Algunas eran mejores que otras, eso se debía que había mejorado mucho, eso también fruto de mis constantes viajes.

Aprovechando unos días de vacaciones planeé un viaje por Argentina, a la cuidad de Colón. Acomodé en mi mochila sólo lo necesario: algo de ropa, artículos de aseo, pilas, linternas, mi cámara, imprescindible, el flash, el cargador, mi laptop y los lentes. Todo listo tomé dinero y me fui al aeropuerto.

Estuve unas cuantas horas en el avión, revisando en mi cámara las fotografías que había tomado hace unos días en el cumpleaños de mi abuela. A veces me reía mirando algunas donde mis primos hacían de las suyas. Mi compañero de al lado volteaba a mirarme de manera rara. No le presté importancia estaba entretenido mirando las fotografías. Cuando llegamos a Argentina, mi mochila, mi cámara y yo bajamos de los aviones presurosos, queríamos captar las primeras imágenes de ese país. Al salir del aeropuerto, tomamos un bus en dirección a la ciudad de Colón. De esa ciudad me dirigí hasta la provincia de Entre Ríos, en donde se encuentra el Parque Nacional del Palmar. Este parque fue creado para preservar las especies de palmeras conocidas como yatay. Tiene una superficie de 8.500 hectáreas, las cuales iban a estar expuestas al lente de mi cámara.

Al llegar al lugar me dispuse a recorrer el sendero principal compuesto por palmares y una reducida pero apreciable fauna. Con mi cámara en mano recorro el sendero fotografiando árboles, zorros, ñandúes y aves que encuentro en el camino. Un zorro muy gracioso capta la atención de mi lente, este tratando de comer una especie de fruto.

Después de pasar ese momento gracioso con el zorro, me dirijo de La Glorieta, desde donde, a través del lente de mi cámara apreció el paisaje poblado por palmares y selvas ribereñas sobre los arroyos. Siguiendo el sendero dejó el mirador y me aproximo a El Mollar, llamado así por la presencia del árbol El Molle, que es uno de los atractivos de la zona.

Luego doy paso al segundo mirador: Arroyo del Palmar, este lugar como el anterior mirador tiene una ubicación estratégica que permite seguir con mi lente las distintas selvas ribereñas sobre los arroyos envueltos por palmeras.

El día estaba llegando a su fin, así que me apresuré en buscar alojamiento. En este lugar puedes contar con cabañas administradas personalmente por sus dueños. Estas cabañas ubicadas en medio de palmares ofrecen para los turistas todo tipo de comodidades. Desde una heladera, cocina, horno microondas, vajilla, utensilios, agua caliente hasta una cochera individual en cada cabaña. Me instalé en una cabaña eucalipto, existen tres tipos de cabaña que se ajustan a tus necesidades, tenía una capacidad para cuatro personas, yo me coloque en el dormitorio principal. Luego me di una ducha, la caminata había sido larga. Me preparé una pequeña cena con lo comprado en uno de los mercados antes de llegar al parque. Terminada la cena estuve revisando las fotos y las comencé a bajar a mi computadora portátil. Caída la noche me acosté a dormir. Al día siguiente me preparé el desayuno y salí a conocer las Ruinas de La Calera de Barquín. En este lugar histórico pude capturar las construcciones jesuitas que datan de hace tres siglos. Que eran utilizadas para la obtención de cal. Caminando por el lugar pude acceder a la playa del río Uruguay, estuve unos minutos fotografiando los alrededores, para luego regresar a la cabaña recoger mis cosas y marcharme. Me voy del lugar guardando en mi cámara lo más bello que este posee.

Ahora mi habitación cuenta con un lugar especial, donde coloco los lugares naturales que mi cámara y yo recorremos juntos.

Mi viaje a Nepal

ilona 03/09/2007 @ 23:41

El ciclo terminaba en la universidad, los exámenes finales me tenían preocupada. Estuve toda la semana despierta hasta el amanecer leyendo libros, algunos apuntes, trabajos anteriores, tratando de prepararme bien. Dormía casi un par de horas y luego tenía que alistarme rápidamente para ir a clases. Terminada la semana de exámenes, mis compañeros organizaron una fiesta para relajarnos de los terribles y tensos días que pasamos. La fiesta estuvo divertida, a pesar de los pequeños incidentes protagonizados por gente que no sabe beber. A la semana siguiente todos esperábamos los resultados, todos aún más preocupados que al principio. Cuando de pronto en la lista figuraba mi nombre con tres cursos desaprobados. No podía creerlo haberme matado estudiando toda esa semana daba como resultado esas notas. Mis amigas me decían que no me preocupara, pero yo no entendía el por qué de esas calificaciones. Después de clases fui a mi casa, estaba preocupada, triste, en realidad tenía muchos sentimientos encontrados. Por la noche una amiga fue a visitarme, se había quedado preocupada por mí. Estuvimos hablando por horas yo casi no estaba presente en la conversación. Seguía pensando en esas notas, en esos números que significaban tanto para mí. “Los sustitutorios son dentro de una semana” me dijo. A mi no me preocupaban los sustitutorios sino el haber desaprobado cuando estaba segura de lo contrario.

Como tenía una semana, mi prima me invitó a viajar a Nepal con ella. A pesar de estar preocupada y triste, no podía dejar pasar esta oportunidad. Acepte ir con ella. Un viaje corto de dos días, pero serían dos días en otro continente. Ese lugar me recuerda a Brad Pitt, el protagonizó una película que se llamaba “Siete años en el Tibet”, si mal no lo recuerdo. En esa película me enamore de él. Además que Nepal es un lugar mágico, tranquilo, para reflexionar, y yo lo necesitaba.

Llegamos a Kathmandú, convertida en uno de los referentes de Nepal, visitada por cientos de turistas de todo el mundo. Aquí puedes hacer tus compras porque la ropa está a un precio cómodo, los materiales de montaña puedes encontrarlos de primera y segunda mano. Compramos unos cuantos recuerdos artesanales para llevar a casa y nos detuvimos en local de música en vivo para probar los platos que ofrece está comida occidental. Al principio nos resultó extraña pero luego nuestros paladares quedaron encantados con los riquísimos potajes.

Al terminar nuestro recorrido fuimos en búsqueda de alojamiento, nuestras mochilas eran pequeñas, sólo para dos días. Dejamos nuestras cosas en el hotel, la gente es muy hospitalaria. Y salimos de nuevo.

Caminando por la ciudad, nos recomendaron montarnos en un globo. Entusiasmadas con la idea, nos dirigimos al lugar que nos indicaron unos nativos de este país. Al montar en el globo, estábamos emocionadas y algo asustadas, era la primera vez que lo hacíamos. Pero la experiencia es asombrosa y el paisaje hermoso, la cuidad Kathmandú a esa distancia se aprecia de una manera impresionante.
Luego del viaje en globo, revisando los folletos informativos que teníamos para hacer un mejor turismo en Nepal, nos dirigimos al Parque Nacional Real Chitwan, éste es considerado el primer parque en Nepal. Allí pudimos pasear en elefante en medio de un bosque repleto de fauna silvestre y vegetación.

No pudimos hacer rafting en el Himalaya, porque debíamos contar con un permiso previo del Ministerio de Cultura, Turismo y Aviación Civil, nos quedamos con las ganas de pasearnos por los ríos de las laderas del Himalaya. Sin embargo, pudimos hacerlo en otra zona del lugar ya que no era necesario pedir permiso.

Al día siguiente nos dirigimos a otra cuidad conocida de Nepal, Pokhara, donde practicamos parapente, muy popular en la zona. Volando por el cielo de la ciudad y apreciando los paisajes que ella nos ofrece. Decidimos seguir volando, esta vez en avión. Sobrevolamos el monte Everest y toda la cadena montañosa de Annapurna, disfrutando de la vista panorámica.

Terminando el viaje en avión, mi prima quería ir en busca del Yeti, un monstruo gigante de nieve que según dicen habita al pie del Everest, pero no nos quedaba más tiempo, teníamos que partir. Otra de las recomendaciones que hay que tener presente si queremos escalar las montañas es pedir el permiso necesario.

Estando en casa luego del inolvidable viaje a Asia, me entero que las notas que publicaron hace unos días estaban mal. El encargado de publicarlas había confundido todo. A unos cuantos días se vuelven a publicar, esta vez si estaba aprobada.